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jueves, 22 de enero de 2009

The spanish flu


En la recién iniciada posguerra, un nuevo asesino mató de entre 25 a 100 millones de personas: se trata de una mutación del virus de la gripe que se extendió por todo el mundo entre 1918 y 1919.
Su primera aparición se sitúa a finales de 1917 en un campamento militar en Kansas (aunque algunos epidemiólogos sitúan su origen en el Tíbet), y el masivo movimiento de tropas provocado por el final de la guerra facilitó sin duda su propagación: pronto llega a Francia y de allí a España (donde mata a entre 180.000 y 300.000 personas). El hecho de que no hubiera censura en los periódicos españoles hizo que fuera en el primer sitio donde se publicaran los estragos de la pandemia, por lo que a partir de entonces se conoce esta enfermedad como “la gripe española”.


La medicina de la época poco o nada podía hacer frente a esta enfermedad, que mutaba a cada oleada de manera sorprendente. Además, curiosamente, afectaba más a las personas jóvenes que a los tradicionales grupos de riesgo. Sin penicilina ni remedio alguno, muchos enfermos fallecieron por enfermedades secundarias contraidas durante su convalecencia como la neumonía (de hecho, murieron muchos más soldados norteamericanos en la IGM por la gripe que por heridas de guerra). A pesar del elevado número de víctimas que la gripe dejó en aquella época, los médicos no tuvieron forma de preservar muestras de tejido de pacientes infectados y la enfermedad desapareció de manera repentina sin dejar rastro visible de sus estragos, aunque en los últimos años se ha intentado reconstruir el virus para evitar nuevas pandemias. De hecho, hay autores que relacionan la gripe aviar de hace unos años con la gripe española de 1918-1919.
Un artículo sobre este tema

lunes, 29 de septiembre de 2008

Una respuesta satírica a Malthus

Aunque es un texto de 1729, podemos entender un panfleto del irlandés Jonathan Swift (1667-1745) llamado “Una modesta proposición” como una alternativa satírica al Ensayo que el escocés Malthus escribirá varias décadas después y que hemos trabajado en la entrada anterior.
Swift es conocido por los famosos “Viajes de Gulliver”, su obra maestra que, no obstante, ha sido bastante incomprendida (se toma, especialmente su primer libro, el del viaje a Liliput, como un simple cuento infantil).

En “Una modesta proposición para evitar que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o su país, y para hacerlos útiles al público” Swift denuncia, a través de la sátira (es decir, que no os lo tenéis que tomar al pie de la letra), el desequilibrio social tan grande que se produce en su país, especialmente la pobreza de las clases campesinas y su explotación por el estado británico y los terratenientes locales: ¿ por qué evitar, como defenderá más adelante Malthus, que aquellos que no puedan mantener a sus hijos queden obligatoriamente solteros?
La solución es que los pobres vendan esos hijos “sobrantes” para que las clases más pudientes puedan comérselos, porque ,”me ha asegurado un joven americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño saludable y bien criado constituye, al año de edad, el alimento más delicioso, nutritivo y sano, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y yo no dudo que servirá igualmente en un fricasé o en un guisado”.

Las ventajas serán numerosas: se reducirá el número de “papistas” (Irlanda es mayoritariamente católica frente a la protestante metrópoli británica, protestante), los pobres tendrán por fin algo de valor que se les pueda embargar, el comercio aumentará - y será con productos locales- , la gente consumirá más en las tabernas, habrá más matrimonios, sólo habrá que cuidar a los hijos un año, no se pegará a las mujeres a las que habrá que cuidar “tanto como atienden ahora a sus yeguas, sus vacas o sus marranas cuando están por parir, y no las amenazarían con golpearlas o patearlas (como tan frecuentemente hacen) por temor a un aborto”, mejorará la gastronomía local...

Y los terrateniente irlandeses, "que como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores títulos sobre los hijos" , encantados sin duda de la novedad.

El texto completo lo podéis encontrar en http://www.ciudadseva.com/textos/otros/modesta.htm

jueves, 25 de septiembre de 2008

Malthus y la Revolución demográfica


Robert Malthus observa al inicio del capítulo 7 de su “Ensayo General sobre la Población” (1798) que en algunos estados alemanes y en la propia Inglaterra se está produciendo un importante aumento de población a pesar de que continúan las mortalidades catastróficas (o incluso como respuesta a ellas). Una natalidad cada vez más elevada está produciendo, en palabras de este clérigo escocés, “un crecimiento de la población a un ritmo tal vez excesivo para estos Estados tan viejos”. Esta observación puede coincidir con lo que los historiadores han denominado “la Revolución demografica” o el “inicio de la transición al ciclo demográfico moderno”, caracterizado por un descenso contínuo de la mortalidad general y el mantenimiento de unas elevadas tasas de natalidad, lo que provoca un estable y poderoso crecimiento vegetativo.

Malthus plantea ante este crecimiento poblacional su conocida tesis: el aumento de población crece a un ritmo muy superior al de la producción de las subsistencias, lo que implica que una mortalidad catastrófica cortará de raíz este crecimiento “sobrante”. Un fragmento del conocido texto que proclama esta idea lo podéis encontrar en http://www.claseshistoria.com/revolucionindustrial/+malthus2.htm

¿ Cómo se puede responder al crecimiento poblacional? Malthus plantea dos opciones: la primera, que denomina como “positiva”(entendida esta palabra, creo yo, como “objetiva”): el hambre, las epidemias y las guerras equilibrán el crecimiento de recursos y población; y la segunda, que denomina “restrictiva”: disminuir los nacimientos fomentando la soltería entre aquellos grupos sociales que no puedan mantener a sus hijos (no olvidemos que era sacerdote).
Un trabajo escolar sobre Malthus en http://www.ecobachillerato.com/economistas/malthus.htm
Si queréis acudir a las fuentes, su ensayo sobre la población (que no sólo es demografía, también es economía) se puede encontrar completo en http://ermitadeuul2.googlepages.com/MalthusRobert-PrimerEnsayoSobreLaPob.pdf

La influencia de Malthus y su teoría sobre el desequilibrio entre población y recursos se ha mantenido a lo largo de la historia. Se trata del denominado “neomalthusianismo”, que aboga por frenar el crecimiento poblacional ya que este limita el desarrollo, y tuvo su máxima expresión en las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado (se estaba produciendo un crecimiento explosivo de la población mundial). En la actualidad, ante el agotamiento de los recursos naturales, es una teoría que está volviendo a la carga.


Lanzo a mi alumnado de primero dos cuestiones para comentar: primera, ¿ Por qué las teorías de Malthus no se cumplieron, al menos en el caso británico que estamos analizando? Segunda, ¿ Estáis de acuerdo con la teoría neomalthusiana, que culpa al fuerte crecimiento poblacional mundial que se produce a partir de la segunda mitad del siglo XX del agotamiento de los recursos planetarios?

La Revolución demográfica

Se entiende por revolución demográfica el enorme cambio sufrido por la humanidad desde el siglo XVIII, cuando tras miles de años de un crecimiento muy lento, la población humana empezó a crecer a ritmos hasta veinte veces más rápido que lo había hecho hasta entonces y, además, de una forma sostenida.

¿ A qué se debe esto? Si observas las dos imágenes (provenientes de kalipedia) observarás un cambio importante: mientras las tasas de fecundidad y natalidad se mantienen elevadas, se produce un retroceso de las tasa generales de mortalidad (más lentamente la tasa de mortalidad infantil).

Sobre el descenso de la mortalidad ya hemos hablado suficientemente en clase: la mayor disponibilidad de alimentos, o los avances higiénicos, médicos y sanitarios son causas importantes y de rápido efecto. Aquí os recomiendo un par de artículos en internet, uno sobre la vacuna, http://www.claseshistoria.com/revolucionindustrial/revoluciondemograficavacuna.htm , y otro sobre las mejoras en la higiene en las operaciones médicas (el simple hecho de que los médicos se lavaran antes salvó miles de vidas, pero costó mucho ponerlo en marcha, como puedes leer en http://aldea-irreductible.blogspot.com/2008/09/lavarse-las-manos-una-obstinacin-que-ha.html

Menos se habla de la natalidad: esta tasa demográfica se mantiene muy elevada (incluso aumenta un poco porque ahora sobrevive más gente que antes), lo que combinado con una mortalidad en descenso permite mantener unas elevadas tasas de crecimiento vegetativo. Hay que tener en cuenta que los cambios en natalidad son mucho más lentos que en la mortalidad: la gente ha de concienciarse de que es mejor tener menos hijos, y las todavía elevadas tasas de mortalidad infantil, el hecho de que los hijos no supongan un cargo y la fuerte influencia religiosa hacen, entre otros factores, que el descenso de la natalidad no se produzca, como mínimo, hasta mediados del siglo XIX.

No me resisto a poner dos vídeos de los humoristas británicos Monty Phyton sobre este tema. Ambos provienen de la película “El sentido de la vida”, y se observan dos puntos de vida muy diferentes, el de los católicos y el de los protestantes. Simplement genial



domingo, 14 de septiembre de 2008

Mecanismos reguladores de población en el Antiguo Régimen


Este esquema, proveniente de http://esquemasdehistoria.blogspot.com/2007/02/esquema-sobre-los-mecanismos.html, y que aparece en numerosos libros de texto, pretende ser una explicación a por qué la población del Antiguo Régimen crecía poco y además lo hacía a trompicones, esto es, con fuertes crecimientos poblacionales a los que seguían importantes crisis demográficas.


Tened en cuenta que para leerla hay que tener en cuenta que los símbolos + y - significan respectivamente "relación directa" y "relación inversa". Esto es, si en la primera variable se produce un aumento (de "volumen de población", por ejemplo) y hay un signo +, en la segunda también hay un aumento (de "superficie cultivada", en este caso). Si por el contrario, hay un signo -, la relación será la contraria (así, si disminuye la "edad en el momento del matrimonio", hay más "natalidad").


¿ Cuándo se pudo romper este mecanismo? Volveremos a este esquema cuando hablemos, en el tema de la Revolución Industrial, de la crisis demográfica y la transición al ciclo demográfico moderno.

viernes, 5 de septiembre de 2008

La increíble historia de la patata


Cuando estaba en Reus ponía siempre a mis alumnos un divertido vídeo canadiense de dibujos animados llamado así, “la increíble historia de la patata”. Y es que hemos de valorar en su justa medida el papel esencial que tuvo este tubérculo de origen andino en la alimentación de las masas pobres europeas en los siglos XVII, XVIII y XIX. (y por tanto en el crecimiento de la población).

Una vez que llegó de América de mano de españoles y (tal vez) piratas ingleses, este producto alimenticio fue realmente despreciado, sólo útil como alimento para los cerdos. Pero durante la Guerra de los Treinta años (1618-1648), un conflicto que asoló toda Europa, la patata hizo visibles todas sus ventajas: se adaptaba bien a los suelos pobres, no era visible al estar oculta bajo tierra, se transportaba fácilmente y era variada a la hora de prepararla. Pronto la patata se convirtió en el alimento básico de regiones de agricultura difícil como el este de Alemania o Irlanda.

En Francia hubo que esperar al esfuerzo del farmacéutico Parmentier. Hecho prisionero por los prusianos en la Guerra de los Siete años (1756-1763), en sus mazmorras aprendió a valorar la importancia de la patata, e intentó introducir su consumo en su país, cosa realmente difícil, ya que la patata era considerada como “el peor de los productos vegetales”. Parmentier tuvo que recurrir a dos estratagemas: en primer lugar, atraer la atención de los reyes, a los que invitó a un banquete con todos sus platos elaborados con patata (incluído el licor); en segundo lugar, cultivó un terreno cerca de Paris custodiado férreamente por la Guardia real. Poco antes de la cosecha, la guardia se relajó misteriosamente, lo que permitió a los intrigados vecinos de la zona “robar” toda la producción, que así se difundió por toda la región.

A partir del siglo XVIII, el cultivo de la patata, pese a las reticencias iniciales, se convirtió en el recurso básico para evitar las hambrunas en zonas como Rusia, Suecia, Irlanda o norte de España. Hay autores que consideran que su expansión fue esencial para el proceso de la industrialización, porque consiguió alimentar a una masa de población pobre que con el tiempo se convertirá en el proletariado industrial. El cuadro que ilustra la entrada, “comedores de patatas” (1885) de Van Gogh, ilustra perfectamente lo que acabamos de afirmar. Aunque el éxito de la patata, no obstante, también conllevó una gigantesca tragedia, que ya explicaremos cuando hablemos de la Gran Hambre irlandesa de 1845-1848.

Una visión más ampliada de esta historia en http://www.historiacocina.com/historia/patata/pag1.html o en http://www.todopatatas.com/historia.php