miércoles, 29 de octubre de 2008

Je m´appelle...

Tranquil@s, que no seguimos con el francés. Os propongo una actividad de empatía, esto es, se trata de identificarnos con un personaje que haya vivido durante este período tan extraordinario del final del Antiguo Régimen, la Revolución francesa y el inicio del mundo liberal-burgués. En los comentarios habéis de escoger uno de los cuatro personajes propuestos y desarrollar las ideas que se os propone. Os animo a ser creativ@s

Hola, me llamo Guy y soy un noble. A continuación os explicaré cómo vivía antes de la Revolución, qué actividades hacía, qué riqueza y poder tenía y cómo justificaba esa riqueza y poder. Cómo viví la Revolución Francesa. Cómo me adaptaré a la nueva sociedad surgida de las Revoluciones francesa e industrial. Cómo es mi visión de una sociedad ideal.


























Hola, me llamo Gaston y soy burgués. A continuación os explicaré cómo vivía antes de la Revolución, qué actividades hacía, qué riqueza y poder tenía y cómo me sentía en esta época. Cómo viví la Revolución Francesa. Cómo me adaptaré a la nueva sociedad surgida de las Revoluciones francesa e industrial. Cómo es mi visión de una sociedad ideal.







Hola, me llamo Philippe y soy un oficial artesano. A continuación os explicaré cómo vivía antes de la Revolución, qué actividades hacía, qué riqueza y poder tenía y cómo me sentía en esta época. Cómo viví la Revolución Francesa. Cómo me adaptaré a la nueva sociedad surgida de las Revoluciones francesa e industrial. Cómo es mi visión de una sociedad ideal.








Hola, me llamo Isabelle y soy trabajadora de una manufactura. A continuación os explicaré cómo vivía antes de la Revolución, qué actividades hacía, qué riqueza y poder tenía (si tenía) y cómo me sentía en esta época. Cómo viví la Revolución Francesa. Cómo me adaptaré a la nueva sociedad surgida de las Revoluciones francesa e industrial. Cómo es mi visión de una sociedad ideal.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Philippe y soy un oficial artesano.
Durante la época del Antiguo Régimen, y antes de llegar a la Revolución francesa, me dedicaba a realizar trabajos estrictamente manuales y que estaban controlados por los denominados gremios. Nos agrupábamos según nuestra especialización y establecíamos normas tales como, el precio de los productos, las técnicas que podíamos emplear a la hora de la fabricación de un producto y el volumen de producción que generábamos. Todo ésto hacía que no tuviéramos beneficios sobre los demás, por lo que comenzamos a desarrollar el trabajo doméstico, aunque poco después fueron llegando las manufacturas, por las que nos concentrábamos un número elevado de trabajadores artesanos bajo un mismo techo, realizando trabajos, nuevamente, estrictamente manuales. Algo después, y gracias a los avances técnicos desarrolados en la época de la Revolución Industrial, comenzamos a organizarnos en fábricas, lo que dejó a muchos de nosotros sin trabajo, ya que empezaron a usarse las fuentes inanimadas que nos sustituían a nosotros realizando el trabajo de una manera más rápida e incluso, más eficaz si cabe. Así que tuvimos que unirnos a los campesinos que habían quedado también arruinados por causas semejantes y creamos una nueva clase social a la que se le denominó proletariado industrial. No es que jugáramos un gran papel en la sociedad, en realidad, seguíamos siendo igual de "importantes" que hasta el momento, sólo nos habían cambiado el nombre.
En este nuevo periodo liberal, los burgueses eran los que se llevaban todo, los que vivían a sus anchas y los que recibían todo tipo de beneficios; y a pesar de que las riquezas del país aumentaron, y también lo hizo la producción de alimentos, mi familia, yo, y muchas familias en nuestra misma situación, vivimos al borde de la subsistencia.
Pienso que fue la difusión de unas nuevas ideas las que hicieron que todo comenzara a cambiar, quizá para bien, quizá para mal. Entre la crisis ecónomica y el hecho de que todos querían tener más poder que los demás, los problemas con la hacienda e incluso las malas cosechas, hicieron que el Rey nos convocase para los Estados Generales para mayo del año 1788. ¿Dónde se había visto éso? Hacían años que no se convocaban unos Estados Generales, algo no iba bien, pero, por supuesto, allí estaría... aunque no fuera por mucho tiempo, ya que la idea y el reclamo que llevamos a cabo los integrantes del Tercer Estado no nos fue aceptada. Pedíamos el voto por persona, nos fue denegado y se suspendieron los Estados Generales. Pero nosotros no nos quedamos de brazos cruzados, hicimos lo posible hasta lograr que el Rey aceptara nuestra Asamblea Nacional, y nos defendimos de ataques absolutistas, como el del Asalto a la Bastilla.
Y comenzaron a formular leyes que tan sólo favorecían a los burgeses, y que desarrollaban a su antojo por el propio beneficio. Pero, ¿qué hicimos más que aceptarlas? Incluso el Clero tuvo que firmar la Constitución Civil del Clero, que creo divisiones entre los propios sacerdotes. No estábamos del todo de acuerdo en las nuevas normas. Es cierto que teníamos una igualdad y unas libertades, al menos en la teoría, y que teníamos una Contitución que teoricamente nos aportaría seguridad. Pero todo esto era muy relativo y lo único que pudimos hacer fue exigir derechos, o proponer una propiedad de la comunidad, ya que si no era así, serían tan sólo los burgueses los que pudieran vivir con total comodidad, quedando los demás demasiado desplazados de ése tipo de vida, y creando enfrentamientos también con los antigos privilegiados.
Aparecieron diversos partidos políticos que ofrecían, o más bien imponían, unas soluciones u otras, hasta que un Golpe de Estado terminó con ellos y se decidió poner nuestra seguridad, la de mi familia, la de mi propia vida... en manos de un joven que dijeron, nos llevaría a la victoria.








No estoy muy segura de si es ésto lo que pedías pero yo he tratado de seguir la pauta que habias marcado, posiblemente me habré andado bastante por las ramas, si es necesario lo repetiré a ver que se puede hacer.

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Mariano Lázaro dijo...

La verdad es que está muy bien trabajado y redactado, pero te pongo un par de pegas: recuerda que tú eres "sólo" un artesano, es decir, que te has de centrar en esa persona: si se arruinó como artesano y cayó en el proletariado (muy bien esto) no invirtió por tanto en trabajo doméstico o no entró en manufacturas. También sería dudoso que participara en la Asamblea Nacional (básicamente, los que fueron del tercer estado eran burgueses), más bien participaría en la toma de la bastilla, o en el asalto a las Tullería, y sería sana culotte.

Pero, en conjunto, la idea es esta. Enhorabuena

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Guy y soy un noble. Pertenezco a uno de los grupos privilegiados junto con el clero, supone una minoría pero tenemos gran poder económico y político. Mi padre fue noble y por eso lo soy yo también, es hereditario. Mi mujer, Marie, también pertenece a la nobleza, mi padre se encargó de que mi mujer fuera noble para beneficiarnos con sus tierras y poderes. Puedo permitirme una vida de lujos porque poseo latifundios de los que recibo rentas, y como estoy exento de impuestos puedo dedicar mi fortuna a mis caprichos. Poco antes de la Revolución Francesa se aumentaron los precios, y para la gente como yo, que vivía de rentas fijas, eso suponía pérdidas. Nuestro rey Luis XVI propuso que los nobles pagáramos impuestos para salvar la crisis, obviamente provocamos una rebelión que provocó una grave crisis política y le obligamos a convocar los Estados generales. Pero salió mal: con los Estados generales (luego convertidos en Asamblea Nacional)se suprimieron los derechos feudales que poseíamos y abolieron los privilegios con los que contábamos.A la vezs el pueblo tomó la Bastilla y se produjo una revuelta antiseñorial, el Gran Miedo. Ante estas expectativas tuve que refugiarme en Austria, donde seguiría muy de cerca el cambio, puesto que en 1792 Francia declara la guerra a Austria. Con la República instaurada, la única solución que se me ocurre para sobrevivir en la sociedad es casar a alguno de mis hijos con las hijas de algún burgués, o luchar para que se vuelva a instaurar el absolutismo, cosa que parece imposible en estos tiempos.

133

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Gaston y soy burgués antes de la rovolucion yo pertenecia a una clase, que no tenia ningun tipo de privilegio,ya que nosotros pensabamos que deberiamos tenerlos,porque teniamos propiedades,eramos inteligentes,pagamos impuestos,y ademas de todo eso algunos de nosotros como yo teniamos mas riqueza que los nobles,me sentia un ser despresable,tenia mi comercio donde trabajaba conmigo mi hijo y tambien tenia una gran propiedad de donde sacaba mi alimentacion,la revolucion francesa fue algo que me ha hecho sentirme extremamente bien,ya que en esta epoca mejoro mi situacion y tenia algunos privilegios,mas que privilegios derechos,una sociedad igual para todos ante la ley,yo como un buen burgues y muy trabajador me hize con mi fabrica,donde contrataba los campesinos arruinados,las mejures y los niños,asi tenia menos gastos y podia obtener mas riqueza.Nuestra sociedad ahora esta muy bien divida,ya k el poder no se encuentra solamente en la mano del rey y podemos opinar e luchar por nuestros derechos,ahora somos una clase significante y tenemos casi todos los privilegios que los nobles,ahora hasta podemos entrar en algunas discotecas,si conocemos al dueño o se le prestamo algun favor ya estamos dentro,aunque me fastilla mucho que tenemos k hacer fila,ya que aquellos nobles arruinados que entran alli no tiene ni donde caerse muerto,pero vamos poquito a poco vamos ganando nuestro espacio,ya que de momento lo que hemos conseguido ya esta muy bien,tenemos nuestra propiedad privada,unos derechos y vivimos bien...Cinthia

Anónimo dijo...

Mi nombre es Philippe y nací en 1750, soy un artesano, me dedico al gremio de las pieles, con ellas fabrico diferentes artículos, abrigos, zapatos, y cualquier producto que propongamos en nuestra "asociación", en este año, 1775, la vida en Francia para todos mis compañeros del gremio y para mi, es bastante dura, trabajamos todos los días para poder alimentar a nuestras familias, la riquera es algo impensable para nosotros, nos conformamos con poder subsistir, mi mujer hace todo lo posible para darnos alimento diario. Ya no sabemos como expresar nuestra impotencia contra este sistema.
Me siento mal,soy el responsable de mi casa, el que lleva el dinero y la mayoría de las veces no hay suficiente. Tras un dificil cambio, muchas revuletas y sobre todo, mucho miedo, hemos conseguido que los altos cargos nos escuchen, aunque no les quedó otro remedio después de la que organizamos el 20 de junio de 1789, en el pabellón de París, y en la cárcel de la Bastilla, el 14 de julio, al final conseguimos la Asamblea Nacional Constituyente.
Ahora mi familia y yo disfrutamos algo de la vida y mi empleo esta mejor pagado, aunque ya no trabajo en la misma calle con mis compañeros del gremio, ahora soy un empleado de una fábrica textil, que le da mil vueltas a mi oficio anterior, hay muchas y grandes máquinas, y un gran número de personas. A partir de ahora, después de haber pasado por esta situación, creo que estoy preparado para afrontar cualquier situación, porque no creo que sea peor de lo que he pasado.


123 (creo)

Anónimo dijo...

Hola me llamo Gaston y soy burgués antes de la revolución nosotros los burgueses, constituíamos el grupo más económico de la sociedad yo pertenecía a la burguesía rentista, vivía de las rentas de mis propiedades, tenía que pagar impuestos y no tenía ningún privilegio. No estaba de acuerdo con esta situación ya que nosotros éramos más listos que muchos nobles además muchos de nosotros tenían más riqueza. Pero lo que peor me sentó fue que en los estados generales no tuviésemos en voto por cabeza sino por estado ya que nosotros debíamos ser los representantes de la nación, como esto se nos cancelo creamos la asamblea nacional y de allí no nos movimos hasta no haber creado una constitución. Esto claramente no solo lo hicimos los nobles sino que nos ayudaron los campesinos y las clases más bajas. Después de la revolución todo cambio ahora tenemos unas leyes por las que se rige el país, el poder está dividido y no solo lo tiene una persona y hay soberanía nacional. Nuestra situación económica ha no ha variado mucho, seguimos teniendo nuestros empleos aun que con mas avances tecnológicos lo único que ahora tenemos derechos y por fin se reconoce nuestro poder.



maría arcal...(es que no me acuerdo de mi número)

Anónimo dijo...

Hola me llamo Gaston y soy burgués antes de la revolución nosotros los burgueses, constituíamos el grupo más económico de la sociedad yo pertenecía a la burguesía rentista, vivía de las rentas de mis propiedades, tenía que pagar impuestos y no tenía ningún privilegio. No estaba de acuerdo con esta situación ya que nosotros éramos más listos que muchos nobles además muchos de nosotros tenían más riqueza. Pero lo que peor me sentó fue que en los estados generales no tuviésemos en voto por cabeza sino por estado ya que nosotros debíamos ser los representantes de la nación, como esto se nos cancelo creamos la asamblea nacional y de allí no nos movimos hasta no haber creado una constitución. Esto claramente no solo lo hicimos los nobles sino que nos ayudaron los campesinos y las clases más bajas. Después de la revolución todo cambio ahora tenemos unas leyes por las que se rige el país, el poder está dividido y no solo lo tiene una persona y hay soberanía nacional. Nuestra situación económica ha no ha variado mucho, seguimos teniendo nuestros empleos aun que con mas avances tecnológicos lo único que ahora tenemos derechos y por fin se reconoce nuestro poder.



maría arcal...(es que no me acuerdo de mi número)

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Gaston y soy burgués, antes de la revolución vivía en una sociedad basada en estamentos, en mi caso, no tenía ningún tipo de privilegios, aunque al ser verdad, tampoco estaba tan afectado como los campesinos, porque su economía era bastante escasa comparada con la mía y se basaban en la subsistencia.
Vivía en la ciudad con mi familia, yo trabajaba de banquero y estaba socialmente reconocido como alta burguesía. Aunque llegó el momento en que nos cansamos, de estar por debajo de la nobleza, siendo que nosotros éramos más inteligentes y teníamos las mismas riquezas o incluso superiores a ellos.
Cuando el Tercer Estado se reveló contra el absolutismo, proclamando la Asamblea Nacional, que más tarde sería aceptada por Luis XVII llegando a ser Asamblea Nacional Constituyente, mi familia y yo, dimos un gran salto en la sociedad, puesto que gracias al liberalismo teníamos privilegios y estabamos socialmente por encima de la nobleza y se reconicía nuestro poder, fuimos los mas beneficiados de la revolución francesa, y menos mal que a mi no me guillotinaron, pero en cambio a mi primo Robespierre sí, por ser un cargo importante dentro de la política del terror el cual, dirigio el Comité de Salvación Pública. Después del golpe de estado de Napoleón Bonaparte perdí mi cargo que me dió mi primo en su conención y compré una fábrica textil. Con el movimiento obrero muchos gamberros me quemaron todas las máquinas que tenía en mi fábrica, ese año tuve que despedir a muchos empleados, que por mi culpa perdieron el único modo de sobrevivir que tenían. Ahora me gustaría seguir con el absolutismo y con una Constitución que tuviera una leyes para el bien común, pero que al mando de todo este sistema estuviera un burgués.

134

Anónimo dijo...

Hola me llamo Philippe y soy un oficial artesano, te voy a explicar en pocas palabras cómo era mi vida y la de mis compañeros antes de la revolución francesa o lo que es lo mismo durante el antiguo régimen. Trabajaba en el gremio textil, los artesanos éramos un grupo social bastante reducido, mis compañeros y yo vivíamos en la ciudad en no muy buenas condiciones, éramos considerados por los burgueses como el pueblo bajo.
Tuve cinco hijos, cuatro de ellos murieron, tenía un sueldo mínimo y apenas podía mantener a mi pequeña familia. En esta época los niños tenían que ponerse a trabajar para ayudar a la familia, en mi caso al tener la desgracia de haber perdido a cuatro solo me quedaba a uno para poder aportar ayuda.
A partir de 1733 se produjo grandes avances tecnológicos en la industria textil.
Hola soy el hijo de Philippe, mi padre murió por causa de una enfermedad, entonces incurable, debido a los pocos adelantos que había en la medicina. He seguido los pasos de mi padre, para que os situéis os diré que estamos en la época de la convención jacobin, trabajo en una fábrica de industrialización textil, las condiciones son mejores que las que tenía mi padre en su época.
Por lo que he oído se está elaborando una nueva constitución por Robespierre, pero con lo radical que es dudo que le dejen llevarla a la práctica, a mi me gustaría que entrase en vigor esa constitución porque considera mucho a los trabajadores y al ciudadano, pero seguro, como siempre, terminará gobernando la burguesía residiendo sobre ella todo el poder, pero bueno esa época la vivirá con más profundidad mi hija y espero que más adelante haya una asociación que defienda con profundidad el derecho de la mujer para que mi hija tenga un buen futuro.

Firmado: 131

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Gaston y soy burgués. A continuación os explicaré cómo vivía antes de la Revolución, qué actividades hacía, qué riqueza y poder tenía y cómo me sentía en esta época. Cómo viví la Revolución Francesa. Cómo me adaptaré a la nueva sociedad surgida de las Revoluciones francesa e industrial. Cómo es mi visión de una sociedad ideal.


Antes de la Revolución:Yo tenía una gran fábrica con la que ganaba mucho dinero. Me compré una casa que amueblé y decoré con lujosos detalles.Mi barrio era muy confortable y comparado con el de los pobres trabajadores que tenía a mi disposición, obreros, a penas tenía suciedad y contaminación y gozaba de iluminación y alcantarillado. Tenía todo lo que necesitaba a mano. Mi hijo tenía el graduado de la educación secundaria y fue a la universidad, acabó la carrera de derecho. Ésto estaba muy bien pero aún tenía una espina clabada...Si estaba en la élite social y poseía una gran riqueza económica, ¿por qué se interponen en mis planes de producción y de comercio? y ¿Por qué no podía participar en la política? No estaba de acuerdo con que el Estado siempre metiera sus narices y los privilegiados por estúpidos e inútiles que fueran tuvieran privilegios. Encima estos descerebrados nos introducían en graves crisis que afectaban en especial a mis trabajadores. Tuve que cerrar la fábrica. Por fin decidimos juntarnos todos los del Tercer Estado exigiendo la supresión de los derechos feudales, la abolición de los privilegios, una soberanía nacional y libertades políticas en nuestro Cuaderno de Quejas que iría a los Estados Generales, donde conseguimos contar con el mismo número de representantes que la nobleza y el clero juntos, tras mucho esfuerzo. Pedimos que en la reunión estuvieran los tres estamentos juntos y votar por persona, pero los privilegiados, acobardadaros se negaron, por lo que se suspendió la reunión. Así que decidimos crear la Asamblea Nacional Constituyente en el Jeu de Paume. Nuestros enemigos intentaron intervenir en nuestros actos pero un grupillo de clérigos y nobles, junto con el pueblo, nos hecharon un cab
le. Estos últimos asaltaron la Bastilla y así empezó la Revolución. Yo tenía un punto de vista conservador, apoyaba el sufragio censitario, el Directorio y el Consejo de Ancianos y el Consejo de los Quinientos al frente del poder legislativo. Gracias a nuestra organización nuestras fronteras se extendieron y nuestro ejército gozaba de prestigio mundial. Yo y mis amigos creíamos que el ejército era la única opción para mantener un órden social. Pasé malos momentos con la Restauración, creía que mi gozo se había esfumado pero las Revoluciones volvieron.

226 (RNG)

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Gastón y soy burgués.
A la edad de dieciocho años, me ocupaba de la comercialización de perfumes.
Mis padres, de origen italiano, tenían una tienda de perfumes, así que yo conforme iba creciendo, trabajaba con ellos en la tienda.
Tenía una novia, Josephine, hija de un comerciante de tafilete cordobés para la fabricación de guantes, que yo perfumaba.
Mis padres eran muy buenos amigos de los padres de Josephine, así que a la tierna edad de quince años, éstos decidieron prometernos en un futuro.
Nuestros padres propusieron que, como Josephine era hija única, yo me encargaría del negocio de guantería y perfumería con la ayuda de mi esposa.
Mientras tanto, a la perfumería acudían multitud de nobles y miembros de la familia real, que nos trataban a mí y a mis padres aunque con respeto, con una amplia superioridad y exigencias.
Ante esta situación, existía un gran malestar general, especialmente por parte de la burguesía, ante el despilfarro de la monarquía, quienes trataban a los no privilegiados, como yo, que no contaban con una serie de concesiones honoríficas, con una enorme supremacía. En realidad, el hecho de ser burgués estaba mal visto por la sociedad, es decir, estábamos totalmente menospreciados.
Esta situación me llevó indirectamente a formar parte de la revolución.
Mis padres me mandaron a un viaje de negocios a Italia para recoger esencias y además, conocer a mi familia italiana. Duró cuatro largos meses. Cuando volví, me encontré con una situación devastadora.
Las calles atestadas de gente vociferante. A pesar de la cantidad de muertes que hubo, esta situación realmente me favoreció. O eso creía yo. Advertí que teníamos los mismos derechos que la nobleza, y finalmente, nuestro poder era reconocido.
Durante esta temporada, el negocio no fue demasiado boyante. Esto nos obligó a mis padres y a mí a trasladarnos a Orléans.
Los caminos no eran seguros. Mis padres me obligaron a guardar todo el dinero en el forro del abrigo.
Junto a nosotros, vinieron nuestros sirvientes, ya que, por así decirlo, eran ya parte de la familia.
Así, cerramos la perfumería provisionalmente.
Aun recuerdo el miedo que sentíamos todos nosotros a la hora de salir a la calle en París. Mi buena madre me advirtió que tuviese cuidado, pues cualquiera podría intentar matarte.
Volví a París tiempo después, ante la impotencia que me ocasionaba ver a gente inocente morir e intenté luchar por ello.
La gente moría con una facilidad impresionante. Éstos eran guillotinados por causas menores, hasta que finalmente llegaron a correr especulaciones sobre que Robespierre, el creador de este sistema de muerte, también llamado el Terror, llegara a ser guillotinado. Y así fue.
Cuando la situación comenzó a mejorar objetivamente, volví a reabrir la perfumería, junto con Josephine.
La verdad es que no me importaba demasiado quien ocupara el poder. Sólo quería vivir tranquilamente con mi mujer y mi recién nacido hijo, Dupont.
Después de que Napoleón Bonaparte diese el golpe de estado, los beneficios eran realmente escasos.
Casi inexistentes. Había revueltas de obreros en las fábricas, lo sabía de buena tinta, pues cerca de mi puesto había una fábrica textil, que se vio obligada a cerrar a causa de los actos de depravados de unos vándalos.
Así pues, cerramos finalmente la perfumería y nos trasladamos a Nápoles, donde gozamos de paz hasta el fin de nuestros días.


Sara González.

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Guy, y soy un noble, vivo en un señorío con mis diferentes tipos de fincas, mis campos de cosechas privados y campos en los que trabajan mis diferentes siervos, que los trabajan para tener cosecha para mi y para la subsistencia de ellos mismos, tengo diferentes tipos de edificios para que trabajen ellos: molinos, hornos.... también tengo establos con mis animales para tener subsistencia de diferentes tipos de comidas, a mis siervos les cobro todo tipos de impuestos y les suprimo los privilegios, les cobro por los alimentos que ellos obtienen de sus cosechas con todo esto mantengo mi economía y mi propia subsistencia.
Tengo todos tipo de privilegios y no pago ningún tipo de impuesto y soy el único dueño de mi señorío y de mis territorios.



(Soy Diego Damas que no me acuerdo muy bien de mi número para identificarme)

Anónimo dijo...

Hola me llamo Guy y soy un noble. Yo vivía en las afueras de Paris con mi mujer y mis 2 hijos. Poseía una gran casa con muchos terrenos alrededor que cuidaban los numerosos campesinos y gente del pueblo que tenia a mi cargo. Como muestra de que no era un patrón tan cruel, a cambio de sus servicios en la casa y en los terrenos yo les proporcionaba cierta protección, era lo que en muchos lugares llamaban un señor feudal.
En cuanto a la riqueza como ya se pueden imaginar era una persona muy rica y que cada vez obtenía mas dinero gracias a los impuestos que cobraba por el uso de algunos de las "maquinas" que poseía, por ejemplo el molino.
Tambien parte de esta gran fortuna fue la herencia de mi padre que al igual que yo tambien era un poderoso noble.
En cuanto a la revolucion lo pase verdaderamente mal y de echo lo sigo pasando mal ya que se sublebaron los campesinos que tenia a mi cargo y me prendieron fuego la casa y mis terrenos.
En cuanto a mi familia, mataron a mis 2 hijos y mi esposa y yo no tuvimos mas remedio que exilarnos del país, pero en la frontera con Bélgica un grupo de campesinos armados con horcas y martillos asaltaron nuestra carroza, nos detuvieron y fuimos llevados a Paris para ser juzgados y probablemente ejecutados. Ahora estoy yo solo en una celda esperando que sea la hora de que me lleven frente a la guillotina al igual q han hecho ya con mi querida esposa.




Juan Carlos

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Guy y soy un noble. Pertenezco a una clase social privilegiada ya que gozo de una serie de honores sociales, económicos y fiscales que otros no poseen.
Vivimos en una sociedad estamental por lo que mi futuro estaba predestinado por haber nacido en una familia privilegiada. No teníamos que pagar impuestos, pues los cobrábamos nosotros, mediante los préstamos de nuestras explotaciones agrarias.
Los burgueses conseguían beneficios económicos pero al no poder acceder al poder político reclamaron esos cambios, queriendo terminar con el absolutismo. A lo largo del siglo XVIII se produjo un auge de los negocios y una subida de los precios, por lo que nosotros, los demás grupos privilegiados no queríamos experimentar ningún cambio de gobierno ni pagar impuestos para solucionar la crisis, como propuso Calonne, ministro de Luis XVI ya que saldríamos más perjudicados. Se produjo así pues una grave crisis económica, la que llevó al la petición de los Estados Generales, que más tarde se convirtieron en La Asamblea Nacional suprimiendo nuestros derechos feudales y aboliendo nuestros privilegios.
Los que queríamos volver a instaurar el absolutismo asaltamos la Bastilla. Estas revueltas antiseñoriales se propagaron por Francia, surgiendo El Gran Miedo.

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Anónimo dijo...

Hola me llamo Guy y soy un noble. Pertenecía al grupo de privilegiados y junto a ellos disfrutaba de una serie de privilegios que había heredado de mi padre, y a su vez el del suyo… Antes de la Revolución cada grupo social tenia una función, la nuestra era recaudar una serie de impuestos a los no privilegiados, por diversos servicios que les prestábamos etc. Pero hubo una serie de no privilegiados, los burgueses, que querían aumentar su poder económico, político y social, y para ello utilizaron a todos los no privilegiados, los convencieron y así pudieron comenzar una serie de Revoluciones para acabar con los privilegios que poseíamos los nobles y el clero, nos querían hacer pagar una serie de impuestos para solucionar la crisis, como los privilegiados no estábamos contentos con tener que ser nosotros los que pagaran la crisis, se convocaron los Estados Generales, que luego llamaron la Asamblea Nacional que fue la que definitivamente acabo con nuestros derechos feudales y con los privilegios que poseíamos. Aun así los burgueses no estaban contentos y siguieron haciendo una serie de revoluciones para poseer ellos aun más derechos. Después de todas las revoluciones, los antiguos privilegiados quisimos volver al absolutismo, pero fue imposible.




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